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29
07
2016

El Ejercicio y la Alimentación

Por admin 0

Son muchos los cuestionamientos que nos hacemos al momento de decidir si hacer dieta o algún tipo de ejercicio que nos ayude a perder peso, mantener u obtener esa figura tan deseada.

Algunas de las preguntas que nos hacemos pueden ser:

  • ¿Voy a rebajar?
  • ¿Cuantas libras perderé?
  • Si (él o ella) pudo, ¿yo podre?
  • ¿La dieta me saldrá muy cara?
  • ¿Debo de buscar algún especialista?
  • ¿Qué es mejor dieta o ejercicios?
  • ¿Me pondré fuerte o más delgada?
  • ¿Yo no sé llevar ese tipo de vida?
  • ¿Esto será todo los días?
  • ¿Qué tiempo me tomara?

Estas y otras tantas interrogantes nos llegan a la mente al momento de decidir qué haremos y si consideramos aceptar el reto más beneficioso para la salud y vida, de empezar un hábito que nos lleve a obtener beneficios esperados y deseados por muchos.

Es por eso que hoy nos atrevemos a hablar un poco sobre los ejercicios y la alimentación, ya que ambos van de la mano al momento de decidir cambiar tu estilo de vida a uno saludable y mucho más activo.

Realizar actividades físicas o algún deporte en específico, no sólo nos ayuda a conservarnos en buena forma, mantener o aumentar un buen tono muscular y garantizar el buen estado óseo, sino que además es una excelente forma de prevenir enfermedades y mantener activo tu organismo.

Y si al hábito deportivo sumamos una alimentación sana y balanceada, los resultados son todavía más beneficiosos: en el peso, en la tensión arterial, la circulación, el nivel de colesterol malo, grasas y niveles de azúcar en sangre; o en el riesgo de las enfermedades de la civilización (obesidad, males cardiovasculares, diabetes…). Así mismo, la combinación de ejercicios y una dieta saludable nos ayuda a lograr esa sensación de bienestar y a eliminar la tensión y el estrés.

Es por eso que no se trata de llevar solo una dieta saludable y bajar de peso sino hacer de esta una combinación de ejercicios que vayan ayudando a tonificar el cuerpo y fortalecer los músculos.

El organismo obtiene de la alimentación y de las propias reservas corporales la energía que necesita para desarrollar sus funciones vitales (bombeo del corazón, respiración…) y los movimientos musculares. Los alimentos aportan sustancias nutritivas como hidratos de carbono, grasas y proteínas; así como también las vitaminas, minerales, fibras y el agua que, sin contener energía, cumplen otras funciones muy importantes; que facilitan un perfecto funcionamiento del organismo.

En los ejercicios encontraras la manera de ayudar a que tu cuerpo vaya tomando la forma que quieres y a mantener el metabolismo acelerado. Nuestro cuerpo presenta importantes cambios a medida que nuestra condición física mejora. Es posible obtener una mayor fuerza muscular y ósea, además de flexibilidad. Nuestro peso corporal también cambia y todos estos ajustes ayudan a un mejor desempeño dependiendo la actividad física que estemos realizando.

Aún y cuando la práctica de actividad física no sea de alto rendimiento, una alimentación balanceada puede ayudar a retrasar la fatiga; te puede ayudar a mejorar tu desempeño y recuperarte más rápido. Sin las calorías, nutrientes y líquido adecuados, tus esfuerzos por mejorar pueden ser inútiles. Una alimentación correcta y balanceada puede:

  • Ayudarte a entrenar más tiempo y a una mayor intensidad
    Retrasar la aparición de la fatiga
    • Promover la recuperación
    • Ayudarle a tu cuerpo a adaptarse al ejercicio
    • Mejorar la composición y fuerza corporal
    • Mejorar la concentración
    • Ayudar a mantener una función inmune saludable
    • Reducir el riesgo de lesiones
    • Reducir el riesgo de calambres y dolores de estómago.

Es importante en la alimentación:

  • Comer más verduras, hortalizas, frutas, cereales y legumbres. Pero siempre sin abusar.
  • No abuses de la sal.
  • Evita atracones o saltarte comidas. Es mejor más comidas al día, en su justa medida. Se aconsejan de 3 a 5 comidas al día.
  • Haz más ejercicio. Los médicos aconsejan caminar una hora al día. Eso dependerá de las características de cada persona. Pero si pasear un rato todos los días no viene mal.
  • Participar en actividades o deportes al aire libre, incentivan que nuestro cuerpo pueda moverse, y tendremos mejor forma física.
  • Es recomendable buscar un especialista que evalué tu condición física y de salud y recomiende el tipo de régimen alimenticio que debes llevar según tu objetivo y condiciones.

Es importante saber:

  • Si se practica deporte por la mañana, es fundamental disfrutar de un desayuno completo ricos en proteínas, carbohidratos, grasas buenas y una adecuada suplementacion.
  • Si la actividad es por la tarde, conviene realizar una comida sencilla y sin demasiadas grasas dos horas antes de comenzar. Por ejemplo: Yogurt bajo en grasa, frutas, cereales entre otros.
  • Si la actividad se prolonga más de una hora, conviene que cada 60 minutos nos tomemos un descanso para ingerir algo sólido que contenga hidratos de carbono (galletas, chocolate, guineo…) con el objetivo de reponer las enérgicas perdidas durante la actividad física.

Una alimentación correcta y balanceada permite que nuestro cuerpo se adapte a estos cambios, se recupere más rápidamente y podamos alcanzar un máximo rendimiento. Es bueno recordar que la adecuada alimentación representa el 70% y los ejercicios el 30% en aquellos resultados que deseamos lograr cuando  de bajar porcentaje de grasa corporal se trata, razón por la que debemos prestar atención a nuestra dieta y la correcta alimentación para el logro de nuestros objetivos. Si estás practicando un ejercicio o deporte en específico, un profesional de la salud puede ayudarte a desarrollar un plan de alimentación personalizado que te ayude a cumplir con las necesidades de este ejercicio o deporte que practicas.

Felices Running Group